lunes, 31 de octubre de 2016

El embarazo no deseado (también denominado embarazo no previsto, no querido, no planeado, no planificado, inesperado, imprevisto o inoportuno) es aquel que se produce sin el deseo y/o planificación previa y ante la ausencia o fallo de métodos anticonceptivos precoitales adecuados y la in-efectividad o no administración de métodos anticonceptivos de emergencia posteriores al coito que prevengan un posible embarazo.
Ante un embarazo no deseado y atendiendo a los principios de salud reproductiva de la OMS, la mujer puede continuar con la gestación y llevar a término el embarazo o, si la legislación vigente del país o territorio lo contempla, practicar una interrupción voluntaria del embarazo o aborto inducido, ya sea mediante un aborto con medicamentos o un aborto quirúrgico, dependiendo del periodo de gestación y siempre con la asistencia sanitaria adecuada.
En todo el mundo, el 38 % de los embarazos son no deseados, el 21 % de ellos se da en adolescentes (de los cuales entre el 30 y el 60 % terminan en un aborto); unos 80 millones de embarazos no deseados cada año de un total de 210 millones de embarazos en todo el mundo.

-El embarazo entre los 15 y 19 años de edad es clasificado como de alto riesgo,por las complicaciones que conlleva en la salud de la madre y el bebé.

-Adolescentes que gozan de buena autoestima y tienen una adecuada comunicación con sus padres, planean el inicio de su vida sexual.

-Aproximadamente 10% de los abortos que se practican en nuestro país, ocurren en mujeres de 15 a 19 años.

-60% de las mujeres que se embarazan en la adolescencia, no han asistido a la escuela.

-La cobertura anticonceptiva en mujeres jóvenes disminuyó de 45% en 1997 a 39.4% en el año 2006.

-La proporción de nacimientos de mujeres menores de 20 años, se ha mantenido sin grandes cambios desde 1990. De 18% a 17.4% en el año 2005, según datos del INEGI 2006.

Algunas causas del embarazo adolescente


-La maternidad tiene un gran valor en la sociedad mexicana. Si una adolescente se embaraza representa una posibilidad para ser tomada en cuenta por las personas adultas.

-Carencia afectiva, no se sienten amadas o aceptadas por las y los demás.

-A través de la procreación, buscan encontrar una razón propia por la cual luchar.

-Buscan reafirmar su identidad sexual.

-Desean trasgredir las normas sociales y familiares impuestas.

-Buscan reivindicación por medio de una hija o hijo.


-Buscan llenar un vacío afectivo, y por medio del bebé establecer vínculos afectivos fuertes que la satisfagan.

Consecuencias físicas de no planificar
La madre adolescente todavía está en proceso de crecimiento y desarrollo. Un embarazo cambia todas las funciones del cuerpo de la mujer, requiere de mejor alimentación, tranquilidad, y puede ocasionar problemas como:

- Detención del crecimiento, ya que las proteínas destinadas solamente para la madre, ahora se tienen que compartir con el hijo.
Anemia, desnutrición y toxemia del embarazo.
- Aumento de la mortalidad materna.
Mayor riesgo de abortos espontáneos y nacimientos prematuros o complicaciones durante el parto, por falta de madurez sexual.
- Aumenta la probabilidad de tener más hijos, ya que al empezar jóvenes a tener relaciones sexuales, es más fácil que los hijos se sucedan rápidamente.
- Incrementa la posibilidad de tener más relaciones sexuales, seguidas, con frecuencia con varias parejas, lo que además aumenta el riesgo de enfermedades de transmisión sexual.




Consecuencias emocionales de un embarazo no deseado

La adolescente está en un proceso de identidad, el cual debe acelerarse de forma inesperada. La auto-aceptación como mujer con los cambios en el cuerpo y funciones nuevas, se ve interrumpida por otro cambio mayúsculo: una figura prematura de mujer embarazada.De esta manera tenemos que el embarazo prematuro tiene consecuencias como: 

-Conlleva a problemas de autoestima y frustraciones personales y sociales.
Deserción escolar, abandono o cambio de un proyecto de vida profesional.
- Dificultad para educar con cariño al bebé. La madre siente que "le arruinó" la vida. 
- Mayor riesgo de separación, divorcio y abandono por parte de su compañero.
- Rechazo social si el embarazo es fuera del matrimonio y críticas si es aún estando casada.

Para el padre, un embarazo representa:


- Mayor frecuencia de deserción escolar.
- Trabajar y recibir un menor nivel de ingresos que los demás de su misma edad.
- Una tasa más alta de divorcios.
- Aumento del estrés y mayor frecuencia de trastornos emocionales por falta de recursos, por tener que trabajar en lugar de estudiar, por el abandono a los amigos y por falta de tiempo para divertirse.
- Tener que actuar como adulto, cuando todavía debe gozar y vivir como adolescente


¿Para el hijo?
El bebé que nace de forma no esperada en la adolescencia, generalmente tiene muchos riesgos como:
- Nacer con alguna deficiencia física y mental, fundamentalmente debido a la falta de inmadurez en las células sexuales femenina o masculina.
- Nacer prematuramente y con bajo peso, lo que influye en el desarrollo de más enfermedades infecciosas.
- Ser dado en adopción y en muchos casos abandonado, lo que implica un enorme costo emocional y una gran injusticia para el bebé.
-No ser esperado o deseado por sus padres, lo que va a repercutir en su desarrollo emocional y en el trato que va a recibir.
-Tener menos oportunidades de una vida digna, un hogar propio y todas sus necesidades de vestido, alimento, educación, salud, recreación, cubiertas.
Como pareja:
- Al verse obligados a formar una pareja, la violencia, los reproches, los chantajes o los celos, impedirán que su unión sea estable y permanente, lo que ocasiona también que al separarse tengan problemas de estabilidad emocional con cualquier otra persona.
-Interrupción de su vida adolescente.
Dificultad para independizarse económicamente, quedando expuestos a la explotación, violencia y dependencia familiar, con todas sus consecuencias
Cifras que debes saber
Los embarazos adolescentes (entre 15 y 19 años) son considerados de alto riesgo, conlleva graves complicaciones para la mamá y el bebé.
10% de los abortos en México son en adolescentes.
60% de las mujeres que se embarazan en la adolescencia dejan la escuela. 
85% de los adolescentes no usan preservativo en su primera relación sexual, aún conociendo los métodos anticonceptivos existentes.